Cuando fui a Antequera, provincia de Málaga, comí en un mesón pequeño y familiar. Pregunté si tenían algún dulce casero de la zona. Me trajeron “bienmesabe”. Entendí rápidamente el nombre de este postre; ¡Sabe muy bien!
Al
parecer, este dulce se elabora desde 1635 sin variar ningún ingrediente y no me
extraña que haya perdurado pues está de vicio. Su sabor me recuerda a los dulces
de Marruecos, donde la canela y almendras están siempre presentes por lo que
posiblemente sea de origen árabe como se dice.
150
g de almendras con o sin piel
4
huevos
Agua
7
Soletillas
100 g Cabello
de ángel
300
g azúcar
200
ml agua
Canela
en polvo
Azúcar
glass para decorar
Tostamos las almendras y las picamos en la picadora ligeramente.
En
un cazo hacemos el almíbar. Cuando rompa a hervir agregamos
el azúcar y bajamos a fuego lento y lo dejamos unos 20 minutos.
En
la bandeja ponemos las soletillas y las calamos con el almíbar (algo menso de la mitad). Sobre las soletillas extendemos una fina capa
de cabello de ángel.
Al resto del almíbar le añadimos los huevos batidos junto con las almendras ya tostadas y removemos a fuego lento unos
minutos hasta que espese.
Extendemos esta mezcla sobre el cabello de ángel. Espolvoreamos
con canela y un poco de azúcar glass para decorar.
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