lunes, 22 de julio de 2013

Mesa de mosaico y forja


Mi gran admiración y afición  por el mosaico me ha llevado a hacer una bandeja, marcos o un espejo árabe. En esta ocasión os enseño esta preciosa mesa. La empecé con mucho cariño en English Summer School donde mis compañeros, amigos  y alumnos me observaban cada tarde, sentada, pasando las horas con tan solo mis pinzas, teselas y pegamento.


Ciertamente he tardado en hacerlo, no porque fuera difícil sino,  porque disfrutaba mirando cada una de las teselas y analizando previamente donde encajaban mejor. La forja la ha vuelto a hacer el tío Vicente, un manitas que hace todo lo que imagines como este especiero.







Tabla de aglomerado
Pinzas
Pegamento “No más clavos”
Teselas
Espátula
Tinte al agua
Aguaplast
Agua
Esponja


Comenzamos haciendo el diseño en un folio y aquí entra en juego la imaginación de cada uno. Yo tenía la idea del sol y la luna con presencia  de la luz y la noche junto con las  “estrellitas blancas” que iluminan mi vida cada día. Plasmamos el diseño en el aglomerado y lo pintamos para hacernos una idea si es preciso.









 Aplicamos una pequeña cantidad  de un buen  pegamento como “No más clavos” en  cada  tesela y comenzamos a pegar sobre el tablero de fuera hacia dentro, dejando unos 2 mm entre cada tesela. Si queréis aprender a cortar teselas os lo explico aquí.






Observad que no todos están dispuestos de la misma forma; unas en forma de rombo, triángulos, cuadrados etc. Dependiendo del diseño, hay que ir jugando  con la disposición de las teselas.




Una vez puestas todas las teselas hacemos la masilla para las juntas. En un cuenco,  por cada dos partes de polvo de aguaplast añadimos una de agua y dejamos fraguar unos minutos  hasta que la masa haya espesado y sea homogénea. Con ayuda de una espátula, cubrimos las juntas y damos varias pasadas para igualar a nivel de las teselas.  


En mi caso, lo he hecho por figuras pues no quería que todas tuvieran el mismo color, ello se consigue añadiendo unas gotitas de tinte al agua a la masilla.


Cuando está  seco, retiramos el excedente. Os recomiendo un estropajo de aluminio humedecido,que no sea  abrasivo, ya que con un simple trapo húmedo nos costará mucho más eliminar los restos.

Le dais un acabado con spray de barniz para protegerlo. Si vais a utilizar la mesa con regularidad colocad un cristal.
La forja tiene un diseño muy sencillo de tres patas con un aro para reforzarlas. Los cantos tienen un diseño de ramas dando elegancia al conjunto de la mesa.









Las patas están unidas por este triángulo de hierro para que así tenga más solidez. 









Ya sólo nos queda que disfrutar de nuestra propia  mesa y colocarla donde más nos guste. Pensad que no hay que hacerlo con los mismos materiales, en vez de aglomerado podéis utilizar metal, cristal u otra superficie apta. Y en cuanto a las teselas, pueden ser baldosas, cerámica u otro material.
Si os gustó os invito a mi blog Con Arte y Paciencia